De esta obra primeriza de Platón,
Apología de Sócrates, Popper decía que era el texto de filosofía más importante que se había publicado nunca. No es un diálogo, aunque se suela editar bajo este epígrafe, pues Platón nos cuenta en la
Apología (defensa) el comportamiento de Sócrates, su maestro, ante quienes le juzgaron. Platón fue testigo presencial de lo que cuenta, así que podemos pensar que fue bastante fiel a lo que sucedió históricamente. La imputación era por impiedad (
asebeia) y corrupción de menores. Un delito religioso penado con la muerte, pues le acusaban de introducir en Atenas divinidades nuevas...
La fe religiosa en Atenas, tras la ilustración y la sofística, no era lo que había sido. Por eso es muy probable que se usase el delito de "impiedad" como pretexto y que la democracia buscase en Sócrates una "cabeza de turco" contra el partido oligárquico, pues muchos de sus discípulos pertenecían a dicho partido, y algunos estuvieron complicados en los crímenes de la tiranía de los treinta, impuesta en Atenas por Esparta tras su victoria definitiva en la guerra del Peloponeso (404 a. C). Sócrates no era un aristócrata (eupátrida), sino un hijo de comadrona y picapedrero y nos consta que no quiso complicarse en las purgas y represiones emprendidas por "Los Treinta". Restaurada la democracia, le echaron mano mediante una acusación formalizada por tres sicarios: Ánito, Meleto y Licón.