miércoles, 30 de diciembre de 2015

ODISEO DESAFÍA A LOS DIOSES


El Cíclope es el único drama satírico que conservamos de Eurípides (480-406 a. C.). Unos piensan que lo compuso joven; otros, que viejo.

Volviendo de la guerra de Troya, Odiseo desembarca en Sicilia buscando provisiones. Allí se encuentra a Sileno y a su tribu de sátiros, sometidos a esclavitud por Polifemo, el temible cíclope. Odiseo los soborna fácilmente con vino, a cambio de corderos y leche. Pero, antes de que el trueque se lleve a efecto, se presenta el cíclope y pregunta el motivo del presunto expolio. Sileno miente diciéndole que el extranjero está robando sus bienes y anima a su monstruoso amo a acabar con Odiseo explotando la extraordinaria fama de charlatán de este: “si pegas un mordisco a su lengua, te convertirás en el más pícaro y charlatán”.
Sileno, caudillo de los sátiros

jueves, 24 de diciembre de 2015

ALMA, MÁQUINA O PROCESO

Tres ideas de Naturaleza

 Introducción

Nuestras ciencias suponen siempre una cierta idea, una imagen previa de lo que es el sujeto que conoce, o sea del ser humano, y de lo que es el objeto conocido, o sea de la naturaleza. Esta idea no es del todo consciente, depende, aun sin darse cuenta de ello los científicos, de prejuicios religiosos, imágenes míticas o poéticas, de necesidades sociales, de conflictos históricos y de prejuicios epocales. 

La idea que domina a las demás como una concepción del mundo o una visión general de la naturaleza no se vuelve consciente sino hacia el final, cuando entra en crisis. Por eso decía Hegel que el mochuelo de Minerva sólo alza su vuelo a la caída de la tarde. Cuando un paradigma científico entra en crisis es cuando la reflexión filosófica está en condiciones de reconocer sus principales conceptos y, más importante, la estructura de los mismos, el orden que guardan entre sí. Lo mismo puede suceder en lo social: piénsese en las teorías de Platón o de Aristóteles sobre la polis, surgen cuando el orden de la ciudad-estado, su autonomía, sucumbía entre estertores y resistencias (de las que forman parte las políticas de ambos), subordinándose al marco triunfante del imperio.

sábado, 12 de diciembre de 2015

FILOSOFÍA PARDA DE ISÓCRATES

ISÓCRATES (436-338 a. C.)

Qué es un sofista

Los sofistas han llegado a tener muy mala prensa, como charlatanes sin escrúpulos capaces de argumentar a favor de la proposición A y de la proposición no-A, defensores de un saber egoísta más interesado en el propio provecho que en la virtud. Pero considerar a todos los sofistas como demagogos, o maestros de publicistas o propagandistas, es injusto. Platón mismo tuvo mucho respeto por la primera sofística, por los grandes maestros de retórica y humanidades: Protágoras de Abdera y Gorgias de Leontini. Y comparte con ellos la fe en el lenguaje como instrumento imprescindible de educación ética.

La palabra “sofista” admitió muchas interpretaciones y fue cambiando de sentido con el tiempo. El verbo griego sophidsesthai significa practicar la sophía, o sea, la sabiduría. Hesíodo lo usó en el sentido de “ser entendido”, para acabar significando embaucar, engañar o ser excesivamente sutil. Este último sentido volvió a penetrar en nuestra lengua desde el inglés con el sustantivo "sofisticación" o el adjetivo "sofisticado" (sophisticated).

domingo, 29 de noviembre de 2015

NEOPLATONISMO ATENIENSE Y CRISTIANISMO


Helenismo y neoplatonismo

Copleston distingue tres fases en la filosofía helenístico-romana:

1) De fines del IV a. C. hasta mediados del I a. C.: caracterizado por la fundación de las filosofías estoicas y epicúreas. Contra ellas y sus sistemas “dogmáticos” se alza el escepticismo de Pirrón y los pirrónicos y la vena escéptica de la Academia Media y Nueva.

2) Desde mediados del I a. C. hasta mediados del III d. C.: es la época de los doxógrafos, que recogen las opiniones (doxai) de los sabios antiguos, entre los cuales sobresalen los alejandrinos. A la vez que progresa la investigación científica aplicada, se dan tendencias místicas y de sincretismo filosófico-religioso.

3) De mediados del III d. C. hasta mediados del siglo VI, y en Alejandría hasta el VII d. C., es la época del neoplatonismo. Una filosofía de fusión que pretende combinar todos los elementos válidos de todas las doctrinas filosóficas y religiosas de Oriente y Occidente, y que influirá enormemente en la especulación cristiana, tanto latina (San Agustín, Tomás de Aquino) como griega (Orígenes, Pseudo-Dionisio).

miércoles, 25 de noviembre de 2015

ARÍSTIDES: IMPERIO DE LA LEY E IGUALITARISMO

Óstracon con el nombre de Arístides, hijo de Lisímaco

Arístides nunca quiso parecer el mejor, sino serlo. Eso lo reconocía todo el mundo en la Atenas de su tiempo (primer tercio del s. V a. C.). Pero por aquel entonces la ciudad no permitía que nadie sobresaliera, ni siquiera si era el mejor en excelencia o virtud (areté).

¿Por qué? ¿Por miedo a la tiranía? ¿Por envidia de la gloria ajena? ¿Para castigar la insolencia?

Arístides fue el rival del formidable político y estratega Temístocles, quien se quitó un gran peso de encima cuando Arístides fue condenado al exilio por ostracismo. Eso sucedió en la Atenas del 482 antes de Cristo.

El ostracismo servía de herramienta para que el pueblo soberano desterrara por diez años a cualquier sospechoso de atentar contra la democracia. Se respetaban sus bienes y se permitía a sus familiares seguir viviendo en el Ática, la región de Atenas. Cada año se planteaba en la Asamblea si había que execrar a alguien de la vida pública. En caso afirmativo, cada ciudadano escribía el nombre del que consideraba peligroso en un trozo de teja (óstracon, donde viene la palabra “ostracismo”). Debía haber un quórum de 6.000 ciudadanos y la persona cuyo nombre apareciese en más tejas tenía que marchar al exilio, siendo así apartado de la acción política.

sábado, 3 de octubre de 2015

MEDEA: EL CORAJE DEL DESPECHO


Creen los historiadores que la Medea (Μήδεια) de Eurípides (Εὐριπίδης, 480 a. C.- 406 a. C) se representó por primera vez el año 431 a. C.

El argumento, como sucede en todas las obras de la dramaturgia trágica antigua, toma pie obligado en el mito, más concretamente en la saga mítica de los Argonautas y su legendaria aventura en busca del vellocino de oro, largo viaje a la Cólquide y la vuelta a Grecia, a través del Danubio y la costa itálica, o incluso a través del Atlántico y luego el Mediterráneo, según diversas versiones.

Ruta de Jasón y los argonautas hasta el reino de Medea en la Cólquide

lunes, 14 de septiembre de 2015

ESCEPTICISMO ANTIGUO Y MODERNO


"Nada firme podemos decir sobre nada"
Filón

El filósofo ocupa un puesto intermedio entre el dogmático, que cree saberlo todo y por eso ya no busca la verdad; y el nihilista, que cree que no hay verdad y por tanto no hay nada que buscar, ni que encontrar.

La duda respecto del saber mitológico está en el origen mismo de la filosofía. Cuando no es posible creer, estamos obligados a pensar. Los físicos presocráticos buscan causas naturales y necesarias donde la teogonía ofrecía explicaciones fantásticas y presuponía divinos caprichos. Pero la misma filosofía es un esfuerzo por saber a qué atenerse, esto es, por establecer creencias no dudosas o, al menos, instalarse en las menos dudosas, teórica o prácticamente. El descreimiento absoluto es una especie de nihilismo que nos reduce a la inacción o la pasividad acomodaticia del hombre sin principios.

Escéptico (σκεπτικóς, skeptikós) es "el que examina", "el investigador", no el que niega la posibilidad de la verdad, la necesidad de la opinión bien fundada o el ideal de la certeza. Escépticos fueron llamados los seguidores de Pirrón de Elis (ca. 360 - ca. 270 a. C.). Pirrón tuvo por maestro a Anaxarco, apodado "el hombre feliz". Anaxarco fue consejero y amigo de Alejandro el Grande y viajó con sus ejércitos en Asia. Afirmaba que no sabía nada, ¡ni siquiera que no sabía nada!