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lunes, 6 de julio de 2026

ARTE Y MORAL. LO SUBLIME Y LO TRÁGICO

Ombligos de Venus

 (Este artículo recoge algunas ideas de la filósofa Iris Murdoch (1919-1999) sobre la relación entre lo bello, lo sublime y lo bueno, es decir sobre la compleja relación entre arte y moral)


Es muy difícil, si no imposible, separar por completo lo ético de lo estético. “¡Eso está bonico!” --exclama la vecina cuando ve algo que le avergüenza, diciendo irónicamente lo contrario de lo que piensa: que está feo o que es inmoral. “¡Es indecente!” –puede referir tanto a algo que nos parece horrible y asquea como a algo indigno que nos avergüenza o que debería dar vergüenza a quien lo ejecuta. Ortega se expresó alguna vez como si la bondad se pudiese reducir a elegancia. Con razón decía Tolstoi que la valoración de los méritos del arte depende del modo en que cada cual entiende el sentido de la vida, es decir, de lo que consideramos bueno o malo, conveniente o inconveniente, de lo que percibimos como bonito o como feo.

sábado, 3 de octubre de 2015

MEDEA: EL CORAJE DEL DESPECHO


Creen los historiadores que la Medea (Μήδεια) de Eurípides (Εὐριπίδης, 480 a. C.- 406 a. C) se representó por primera vez el año 431 a. C.

El argumento, como sucede en todas las obras de la dramaturgia trágica antigua, toma pie obligado en el mito, más concretamente en la saga mítica de los Argonautas y su legendaria aventura en busca del vellocino de oro, largo viaje a la Cólquide y la vuelta a Grecia, a través del Danubio y la costa itálica, o incluso a través del Atlántico y luego el Mediterráneo, según diversas versiones.

Ruta de Jasón y los argonautas hasta el reino de Medea en la Cólquide

domingo, 14 de junio de 2015

MEDITACIONES DEL QUIJOTE

Sancho contempla las piruetas penitenciales de Don Quijote
Ilustración de Gustave Doré

Sorprende el fuerte nervio poético de esta obra de Ortega de 1914, famosa sobre todo porque en ella aparece por primera vez la fórmula: "yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo". La sentencia continúa así:

"Benefac loco illi quo natus est, leemos en la Biblia. Y en la escuela platónica se nos da como empresa de toda cultura, ésta: 'salvar las apariencias', los fenómenos. Es decir, buscar el sentido de lo que nos rodea"

Su discípula, María Zambrano, ratificaría esta misión platónica de "salvar las apariencias", como propia de la razón poética y de su filosofía.