| Ombligos de Venus |
(Este artículo recoge algunas ideas de la filósofa Iris Murdoch (1919-1999) sobre la relación entre lo bello, lo sublime y lo bueno, es decir sobre la compleja relación entre arte y moral)
Es muy difícil,
si no imposible, separar por completo lo ético de lo estético. “¡Eso está bonico!” --exclama
la vecina cuando ve algo que le avergüenza, diciendo irónicamente lo contrario de lo que piensa: que está feo o que es inmoral. “¡Es indecente!” –puede referir
tanto a algo que nos parece horrible y asquea como a algo indigno que nos avergüenza o que debería dar vergüenza a quien lo ejecuta. Ortega se expresó alguna vez como
si la bondad se pudiese reducir a elegancia. Con razón decía Tolstoi que la
valoración de los méritos del arte depende del modo en que cada cual entiende
el sentido de la vida, es decir, de lo que consideramos bueno o malo,
conveniente o inconveniente, de lo que percibimos como bonito o como feo.
