lunes, 29 de noviembre de 2021

FILOSOFÍA APOTEGMÁTICA

 

Efigie de JOANNIS RUFICO CORDUBENSIS
(Wikipedia)


LOS APOTEGMAS DE RUFO

 Un tahúr ingenioso


Hacia 1547, Juan Rufo nació en la calle del tinte de Córdoba, cosa bastante lógica si se tiene en cuenta que su padre, al que no cesó de dar disgustos durante medio siglo, era un honrado tintorero. Le robó quinientos ducados para despilfarrarlos en el juego, pasión de su vida y vicio más señalado. Marchó a Salamanca y fingió que estudiaba en su universidad. Suficientemente listo para autodidacta, leyó a Virgilio en latín. Vuelve a Córdoba y por procedimientos obscuros obtiene una juradería como “Juan Gutiérrez”, lo cual le permitió estafar 600 fanegas de trigo a la ciudad de los califas, con su venta se pagó unas juergas ludopáticas en Portugal. Todavía le quedan ducados para sobornar a un desgraciado que le sustituya en la guerra contra los moriscos en las ásperas sierras granadinas e intenta además vender su cargo público sin éxito. Marcha a Madrid en compañía de una joven “más hermosa que honesta”.

PEDRO MEJÍA Y SU SILVA DE VARIA LECCIÓN (1540)

 

Qubba musulmana del Salón del trono de Pedro I. El cuadrado simboliza la Tierra, sobre él la cúpula del Universo. Una decoración de mocárabes estrellados unen la Tierra con el Cielo (Real Alcázar de Sevilla, ciudad natal del caballero Pedro Mejía).
Qubba musulmana del Salón del trono de Pedro I.
El cuadrado simboliza la Tierra, sobre él la cúpula del Universo.
Una decoración de mocárabes estrellados unen la Tierra con el Cielo
(Real Alcázar de Sevilla, ciudad natal del caballero Pedro Mejía).


Fue la suya una vida de recogimiento y estudio en Salamanca y Sevilla, donde nació en 1497. Se carteó con Luis Vives y fue un lector infatigable que dormía poco para trasnochar con letras humanas. Se le motejó de Astrólogo. No por casualidad aconsejaba a pilotos y navegantes, sino prestigiado por sus conocimientos hidrográficos y geográficos, por eso fue elegido Cosmógrafo oficial de la Casa de Contratación de Indias a partir de 1537. Fue también caballero veinticuatro de Sevilla y Cronista oficial del Emperador Carlos, que le consintió serlo sin abandonar la ciudad el Betis por su precaria salud. En efecto, Pedro Mejía o Mexía, como se escribía entonces su apellido, era aprensivo y se abrigaba mucho, sobre todo la cabeza. Así que le llamaron el Sabio de los Siete Bonetes.

jueves, 25 de noviembre de 2021

QUIETISMO GNÓSTICO DE VALLE-INCLÁN

 


El perfil de una leyenda

Don Ramón María del Valle-Inclán descubrió su vocación literaria hablando con la luna, eso cuenta de él Rafael Narbona[1], que fue la Cascabelera quien le reveló la suave distinción de la tristeza y el secreto de las rosas, cuyo encanto procede de haber sido mujeres en una vida anterior.