viernes, 28 de agosto de 2020

HEDONISMO O ASCETISMO


CONTENCIÓN SOCRÁTICA O DISFRUTE IDIOTISTA

Aunque se incluye a Aristipo de Cirene (435-350) entre los socráticos, el cirenaico hizo capa hedonista de la austera túnica de Sócrates, proclamando los deleites de la vida como su mejor fin, o sea, el placer como bien supremo. Eso sí, como Aristipo era listo además de vividor y había bebido del racionalismo de Sócrates, buscaba la felicidad en la vida cómoda muy racionalmente, o sea usaba la razón para satisfacer sus pasiones (Hume no le atribuía otra función a la razón, sino esa misma, un papel instrumental. La razón no impone fines, lo hace la pasión, sino que es el más sofisticado de nuestros recursos para satisfacer nuestros deseos).

jueves, 6 de agosto de 2020

GUEVARA Y EL NACIMIENTO DEL ENSAYO



Antonio de Guevara y el nacimiento del ensayo moderno

                                              “Entiéndanme los dioses si los hombres no me alcanzan”

Libro aúreo de Marco Aurelio

 En mis años mozos leí con gusto su Menosprecio de corte y alabanza de aldea (Valladolid, 1539). Es el cortesano que reniega de su condición, es también la nostalgia, como en Ganivet, de una vida más simple, más en armonía con la naturaleza. El ensayo de Guevara me dejó marcado, hasta puede que influyera en alguna de las decisiones más importantes de mi vida, como la de preferir trabajar en un pueblo, antes que en una metrópolis, la cual sin duda ofrece más oportunidades de gloria y provecho, pero también más de estrés y ansiedades.

 Dice Guevara de la corte: “do me crie, crescí y viví algunos tiempos, más acompañado de vicios que de cuidados”. Guevara fue paje del príncipe don Juan y de la reina Isabel la Católica; a su muerte profesó en la Orden de San Francisco. Durante la guerra de las Comunidades estuvo al lado del emperador y este premió su fidelidad nombrándole predicador real en 1521. Participó en la guerra contra los moriscos en la que fue herido en la sierra de Espadán (1526). En 1527 fue nombrado cronista oficial del emperador. 

Formó parte de la junta de 24 teólogos que en Valladolid dictaminaron sobre las obras de Erasmo. Aunque fue nombrado obispo de Guadix, todavía acompaña al emperador en la empresa de Túnez (1535-1536). Presenció su coronación en Roma y predicó en el funeral de la emperatriz (Toledo, 1538). Falleció en Mondoñedo, de cuya diócesis había sido nombrado obispo.