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sábado, 19 de mayo de 2018

KANT Y EL PROBLEMA DEL ARTE

El problema estético

 Por Filosofía se pueden entender muchas maneras de habérselas con la realidad. También se puede comprender la filosofía como una perspectiva específica o individual, personalísima. Cualquier asunto, relación, acción... consienten una atención específicamente filosófica, racional, existencial, universalista, holística, metafísica... Quizá una de las funciones más relevantes de la filosofía sea reflexionar sobre los productos de la cultura humana: la ciencia, la moral, la religión o el arte.

Los hombres producen una esfera especialísima de enseres que no expresan verdades ni normas de acción, que no son conocimiento ni moralidad (costumbres), sino objetos de un puro y peculiarísimo deleite, llamado placer estético o artístico. La Filosofía es tan relevante por sus respuestas y sistemas históricos como por sus preguntas, las cuales progresan en su complejidad a la luz del saber probado.

sábado, 17 de abril de 2010

BIEN Y JUSTICIA

TELEOLOGISMO VS. DEONTOLOGÍA


La ética clásica griega era eudemonista, teleológica. El criterio para decidir qué debemos hacer estaba determinado por el fin natural (telos) que todos perseguimos: la felicidad (eudemonía).

Sin embargo, en la modernidad las normas empiezan a cobrar autonomía y a ocupar un lugar central en la ética, lo bueno (gut, good) se distingue de lo justo (richtig, right). Desde Kant, la ética tiende, más que a ser teleológica, a ser una deontología (del vocablo griego "deon", que significa deber): lo que importa éticamente no es qué nos hace felices, sino qué nos hace dignos de la felicidad, o sea, si cumplimos o no con nuestras obligaciones. 

(Parece claro que la "Internacional Publicitaria" aplica en sus mensajes una moral muy diferente de ésta, o es premoderna o es postmoderna, no busca hacernos merecedores de la felicidad, sino vendérnosla...).

La diferencia entre el eudemonismo y la deontología es importante: las éticas teleológicas toman como prioridad y fin el Bien (ontológico, psicológico, social, real o ideal) para construir lo correcto o lo justo (lo moralmente obligatorio), mientras que las deontológicas parten de lo correcto y lo justo, como un marco dentro del cual cada persona o grupo de personas puede buscar lo que considere bueno, siempre que no transgreda el marco de lo justo, que es prioritario.