domingo, 30 de marzo de 2014

Képler y la armonía de la ensalada cósmica


Cuenta Eugenio d’Ors  que Juan Képler, el famoso astrónomo, hubo nacido en un pueblo de Wurtenberg. Abandonado por su padre y martirizado por una madre grosera y medio bruja, huyó de su casa, fue recogido por lástima y educado por caridad, pero halló consuelo en el estudio de las Matemáticas y la Astronomía.

Reconoció en el movimiento de las esferas celestiales un orden sublime, racional y proporcionado. A los veinticinco años escribió en su Prodromus:

“Yo me propongo aquí demostrar que Dios, al crear el universo y arreglar los cielos y su disposición, ha tenido presentes los cinco poliedros regulares de la Geometría, célebres desde Pitágoras y Platón”.

Un cuarto de siglo más tarde descubrió la relación matemática fija que había entre la revolución de los planetas y la magnitud de sus órbitas. Contra un prejuicio consuetudinario, averiguó que la curva de revolución de cada uno era una elipse, y no un círculo.

miércoles, 29 de enero de 2014

Interpretación aplicada

Los informes externos de nuestro sistema educativo han puesto de manifiesto la escasa comprensión lectora de nuestro alumnado de secundaria, lo que podríamos llamar técnicamente su "incompetencia hermenéutica".

Por hermenéutica se entiende en general el arte y la técnica, el método para o la ciencia de interpretar textos. 

Hermenéutica se llamó una obra de Aristóteles perteneciente al Organon (el conjunto de sus obras lógicas). Se suele editar con el título de Sobre la interpretación[1]. Y proporciona:

1) un análisis semántico-gramatical de los elementos del enunciado o proposición.

2) un análisis lógico de los elementos atómicos del razonamiento: las aserciones (apopháseis).

En ambos casos constituye una buena introducción (propedéutica) para introducirse en el estudio del razonamiento en general (Analíticos primeros) y del conocimiento científico o epistemología (Analíticos segundos).

miércoles, 22 de enero de 2014

Sumas de Tomás de Aquino

Compendios teológicos medievales

El saber de Dios en la plenitud de la Escolástica


Las Summa, escritas en latín, constituyen el género literario más característico del siglo XIII, siglo del esplendor del gótico y del desarrollo de las universidades en el Occidente cristiano. En este género, el "Doctor angélico", Tomás de Aquino (1225-1274), supera a todos sus contemporáneos, por el vigor y armonía de las suyas, la perfección de su estilo dialéctico, la claridad de sus síntesis y su visión globalizadora.

Están formadas por cuestiones sobre el tema tratado. Se dividen en artículos que responden a una serie de preguntas. 


Los artículos tienen casi siempre la misma estructura: 
  1. Una pregunta inicial (que expresa normalmente lo contrario de lo que piensa Tomás de Aquino) 
  2. Argumentos u observaciones que irían en contra de la tesis propuesta (objeciones), 
  3. Argumentos a favor (sed contra). 
  4. En la parte central y principal se desarrolla la respuesta (responsio) 
  5. Finalmente se contestan una a una las objeciones (y a veces también los que han sido presentados como argumentos a favor). 

domingo, 19 de enero de 2014

Tomás de Aquino. SUMA TEOLÓGICA (I-II, C. 94, a. 2)


 "La ley natural, ¿comprende muchos preceptos o uno solamente?

Objeciones por las que parece que la ley natural[1] no comprende muchos preceptos, sino solamente uno.

1. Como ya vimos, la ley pertenece al género del precepto. Luego si hubiera muchos preceptos en la ley natural se seguiría que también serían muchas las leyes naturales.

2. La ley natural es algo consiguiente[2] a la naturaleza humana. Mas la naturaleza humana, aunque es una[3] considerada como un todo, es múltiple en sus partes. Por eso, la ley natural, o bien consta de un solo precepto por la unidad de la naturaleza humana como un todo, o bien consta de muchos por la multiplicidad de la naturaleza humana en sus partes. Pero en este caso también las inclinaciones de la parte concupiscible deberían pertenecer a la ley natural.

3. La ley, como ya vimos es cosa de la razón. Pero la razón en el hombre es una sola[4]. Luego la ley natural sólo tiene un precepto.

miércoles, 1 de enero de 2014

Test de revisión: Platón y Aristóteles


Filosofía ática. Subraye lo correcto o complete las frases:

1. En el campo de la gnoseología, Platón defiende:
a) la abstracción  b) el deductivismo  c) la reminiscencia  d) el agnosticismo

2. La física del Estagirita estudia entidades con movimiento y existencia real, las matemáticas estudian ………………………… y la metafísica …………………………….

3. Los …………………… creyeron en la transmigración de las almas e influyeron en las doctrinas de Platón, quien escribió en la entrada de su Academia: ..........................................

4. …………………. afirmó que era sabio en la medida en que tenía conciencia de su propia ignorancia y Aristóteles le atribuye el descubrimiento de la definición universal y la inducción como principio de toda ciencia.

5. Según Platón, las ideas se caracterizan por ser:
a) universales  b) singulares  c) particulares  d) relativas e) paradigmas

sábado, 20 de julio de 2013

Testeando

Interesante recurso disponible en la Red para jugar y comprobar al mismo tiempo nuestros conocimientos de Historia de la Filosofía:

http://www.testeando.es/asignatura.asp?idC=12&idA=9

Advierto que algunas soluciones propuestas por el creador o creadores de los juegos son discutibles; otras merecerían una matización. Por ejemplo cuando se afirma taxativamente que para Platón las virtudes son un don divino. Sí y no. Es verdad que en el diálogo Fedro el ateniense afirma que ciertas formas de inspiración (poética, profética, erótica...) o de "entusiasmo" (palabra de origen griego que significó en su origen el estar poseído por la divinidad) son concedidas por los dioses como una gracia, gratuitamente, pero toda la labor ética y pedagógica de Sócrates carecería de sentido, y la de su discípulo ateniense, si Platón no supusiera que podemos hacernos mejores a través de la educación, del estudio y de la dialéctica.

El fin último de toda la dialéctica platónica, y de la Academia donde se enseña este arte, es la construcción de una ciudad perfecta, esto es, la educación de políticos que gobiernen con justicia, lo que para Platón significa la formación de élites filosóficas que tengan al menos un vislumbre de lo que es justo en sí. Todo este trabajo carecería de sentido si la virtud de la justicia (dikaiosyne) sólo fuese una gracia que los dioses conceden arbitrariamente.

lunes, 20 de mayo de 2013

Ortega versus Unamuno. Vida y razón




Si Unamuno opone básicamente la razón a la vida; Ortega busca su armónica integración. Para Unamuno, el hombre de carne y hueso que filosofa lo hace con la voluntad y el sentimiento. La filosofía es para el españolísimo vasco ciencia de la tragedia de la vida, reflexión de su sentimiento trágico. Este sentido dista mucho del sentido jovial que propone Ortega para el pensar racional: del patetismo agonístico (Unamuno) al deportivismo heroico (Ortega).

Ortega reprochó siempre al existencialismo (corriente en la que muchos incluyen a Unamuno) su complacencia con las formas melodramáticas y equívocas de filosofar, así como su reducción de la filosofía a mero compromiso o testimonio de creencias (engagement). Para Ortega importa más la verdad que el compromiso, si bien las verdades valen, sobre todo, para autentificar la vida. Por eso, la filosofía es un ejercicio de contemplación no exento del tono vital propio de Jove,  o sea de Júpiter: la jovialidad, el aire de fiesta fundado en el impulso erótico hacia lo perfecto.

Como Unamuno, Ortega parte también del hombre de carne y hueso, pero para el madrileño el carácter problemático de la existencia inmediata exige de la filosofía una práctica salvadora, la búsqueda de la seguridad que procede de la claridad del concepto, es decir, el régimen de la libertad, pues la autosuficiencia, autarquía y autonomía, no es posible sino mediante la posesión de la circunstancia que procura el descubrimiento de un sentido por parte de la conciencia. La filosofía realiza así el apetito de libertad que germina ya, como un obscuro deseo, en el germen mismo de la vida. La filosofía es el método de la libertad. Por eso, como decía Platón, “sólo filosofan los hombres libres”. La filosofía eleva a conciencia el contenido sustancial de la vida.