lunes, 26 de abril de 2021

IDEAS INNATAS Y CONCEPTOS A PRIORI

 

Atlas de Filosofía. Alianza editorial, Madrid 2003.
Descartes y la conciencia del "yo pienso" superando los motivos de la duda



PREGUNTA

¿Cuál es la diferencia entre ideas innatas y conceptos a priori?

RESPONDO

Se trata de una distinción de matiz, pero también histórica. 

Descartes distinguió entre ideas innatas (las que ya están en la mente antes de toda experiencia), adventicias (proceden de la experiencia, como la idea de gato) y facticias o ficticias (como las ideas de sirena o minotauro). 

BUENISMO SOCRÁTICO

Atlas de Filosofía, Alianza Editorial, 2002. Varios autores, pg. 36.

EL BIEN ES LA SALUD DEL ALMA; EL MAL, SU PATOLOGÍA

PREGUNTA

Parece ser que Sócrates pensaba que todo vicio es el resultado de la ignorancia y que ninguna persona puede desear el mal. Por favor, ¿podría explicar los fundamentos racionales de esta creencia?

RESPONDO

Esa creencia supone una antropología optimista y una concepción "sanitaria" de la acción buena. 

APRIORISMO KANTIANO Y RELEVANCIA EMPÍRICA (HUME)

 

Esquema de la Analítica trascendental kantiana.
Kunzmann, Burkard y Wiedmann. Atlas de Filosofía, 1991

Yahoo ha notificado a sus usuarios que va a cerrar su plataforma digital de RESPUESTAS (YAHOO-ANSWERS). No obstante, ha facilitado a sus registrados (en mi caso bajo el pseudónimo de Telémaco) la descarga de sus preguntas y respuestas, que paso a este cuaderno virtual por si pueden ser de utilidad para estudiantes y estudiosos. 


PREGUNTA: Por favor, necesito ayuda con Kant y Hume para un examen. No entiendo el apriorismo kantiano. Estas son mis dudas: ¿Qué es exactamente lo que defiende Kant? ¿Qué se propuso Kant probar contra los empiristas y racionalistas? ¿En qué no coincide con Hume? Kant no defiende la teoría de las ciencias empíricas de Hume, ¿por qué? ¿Por qué dice Hume que la ciencia no puede predecir hechos?

sábado, 24 de abril de 2021

BOECIO Y LA FILOSOFÍA COMO CONSUELO

 

Folio del manuscrito Boèce:
De consolationes philosophiae, Tours?, hacia 1460


A principios del siglo VI, Anicio Manlio Severino BOECIO, miembro de una distinguida familia romana, alto ejecutivo estatal, funcionario de alto rango, se había puesto al servicio (¡qué remedio, si los bárbaros mandaban en el decadente imperio!) del rey ostrogodo Teodorico el Grande, llamado en la épica germánica Dietrich de Berna.

jueves, 25 de marzo de 2021

LA MIRADA DE ATENEA

 


Cuenta Boccaccio que los ciudadanos de Atenas dudaron entre elegir como dios protector al señor de los océanos, Poseidón, o como tutelar civil a la diosa de la sabiduría: Atenea. Zeus puso fin a la rivalidad entre los dos dioses que se disputaban el patrocinio de la ciudad, permitiendo que los ciudadanos votasen. En su campaña electoral, Poseidón tocó con su tridente una roca e hizo brotar el agua, pero era salada, así que servía para poco. Atenea hizo crecer un olivo, aquel árbol se adaptaba bien a las duras condiciones del Ática y aportaba combustible y alimento, por lo tanto los atenienses eligieron como patrona celestial a la divina señora.

viernes, 19 de marzo de 2021

LUCRECIO Y LA LIBERTAD

 

Musgo, foto JBL, 16 enero 2021. Cerros de Úbeda

Tito Lucrecio Caro (91-51 a. C.) es sin duda el discípulo latino más famoso del griego Epicuro de Samos (341-270 a. C.). Lucrecio recoge y expresa las doctrinas principales de la escuela epicúrea en su extraordinario poema De Rerum Natura (De la naturaleza de las cosas). Su propósito es librar al ser humano del temor de los dioses y del miedo a la muerte y ofrecerle así una guía para la paz del alma.

miércoles, 3 de febrero de 2021

WITTGENSTEIN Y LA ÉTICA

Wittgenstein  niño


"Sólo una cosa es necesaria: ser capaz de ver con una actitud contemplativa todo lo que a uno le ocurre. ¡RECOGERSE! ¡Que Dios me ayude!" 

"Es infinitamente difícil resistirse siempre al mal. ¡Con el estómago vacío, y sin haber dormido bien, resulta difícil servir al espíritu!"

 L. Wittgenstein. Diarios secretos, 1914.


CONFERENCIA SOBRE ÉTICA

Texto y comentario


“Es decir: veo ahora que estas expresiones [las de la ética y la religión] carentes de sentido no carecerían de sentido por no haber hallado aún las expresiones correctas, sino que era su falta de sentido lo que constituía su mismísima esencia. Porque lo único que yo pretendía con ellas era, precisamente, ir más allá del mundo, lo cual es lo mismo que ir más allá del lenguaje significativo. Mi único propósito- y creo que el de todos aquellos que han tratado alguna vez de escribir o hablar de ética o religión- es arremeter contra los límites del lenguaje. Este arremeter contra las paredes de nuestra jaula es perfecta y absolutamente desesperanzado. La ética, en la medida en que surge del deseo de decir algo sobre el sentido último de la vida, sobre lo absolutamente bueno, lo absolutamente valioso, no puede ser una ciencia. Lo que dice la ética no añade nada en ningún sentido, a nuestro conocimiento. Pero es un testimonio de una tendencia del espíritu humano que yo personalmente no puedo sino respetar profundamente y que por nada del mundo ridiculizaría” (L. Wittgenstein, 1930).