lunes, 14 de diciembre de 2020

SOSPECHA DE LA "FILOSOFÍA DE LA SOSPECHA"

 



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“¡Oh hermanos míos, hay mucha sabiduría en el hecho de que exista mucha mierda en el mundo!” Así habló Zaratustra en “De las tablas viejas y nuevas”, 14.

 

En su ensayo sobre Freud[1], Paul Ricoeur acuñó el nombre Escuela de la Sospecha para referirse a la tríada Marx-Nietzsche-Freud. Los tres pensadores estarían unidos por algo más que su cultura alemana y su proximidad temporal, se entregaron a parecida labor de “desenmascaramiento” filosófico: deseaban poner al descubierto las mistificaciones y oscuras motivaciones del idealismo, del moralismo, de la falsa consciencia burguesa.

          La expresión de Paul Ricoeur tuvo éxito porque Marx, Nietzsche y Freud dieron el golpe de gracia a la filosofía clásica, firmaron su partida de defunción, desataron definitivamente el nudo que vinculó con la metafísica a cien generaciones de filósofos.

viernes, 28 de agosto de 2020

HEDONISMO O ASCETISMO


CONTENCIÓN SOCRÁTICA O DISFRUTE IDIOTISTA

Aunque se incluye a Aristipo de Cirene (435-350) entre los socráticos, el cirenaico hizo capa hedonista de la austera túnica de Sócrates, proclamando los deleites de la vida como su mejor fin, o sea, el placer como bien supremo. Eso sí, como Aristipo era listo además de vividor y había bebido del racionalismo de Sócrates, buscaba la felicidad en la vida cómoda muy racionalmente, o sea usaba la razón para satisfacer sus pasiones (Hume no le atribuía otra función a la razón, sino esa misma, un papel instrumental. La razón no impone fines, lo hace la pasión, sino que es el más sofisticado de nuestros recursos para satisfacer nuestros deseos).

jueves, 6 de agosto de 2020

GUEVARA Y EL NACIMIENTO DEL ENSAYO



Antonio de Guevara y el nacimiento del ensayo moderno

                                              “Entiéndanme los dioses si los hombres no me alcanzan”

Libro aúreo de Marco Aurelio

 En mis años mozos leí con gusto su Menosprecio de corte y alabanza de aldea (Valladolid, 1539). Es el cortesano que reniega de su condición, es también la nostalgia, como en Ganivet, de una vida más simple, más en armonía con la naturaleza. El ensayo de Guevara me dejó marcado, hasta puede que influyera en alguna de las decisiones más importantes de mi vida, como la de preferir trabajar en un pueblo, antes que en una metrópolis, la cual sin duda ofrece más oportunidades de gloria y provecho, pero también más de estrés y ansiedades.

 Dice Guevara de la corte: “do me crie, crescí y viví algunos tiempos, más acompañado de vicios que de cuidados”. Guevara fue paje del príncipe don Juan y de la reina Isabel la Católica; a su muerte profesó en la Orden de San Francisco. Durante la guerra de las Comunidades estuvo al lado del emperador y este premió su fidelidad nombrándole predicador real en 1521. Participó en la guerra contra los moriscos en la que fue herido en la sierra de Espadán (1526). En 1527 fue nombrado cronista oficial del emperador. 

Formó parte de la junta de 24 teólogos que en Valladolid dictaminaron sobre las obras de Erasmo. Aunque fue nombrado obispo de Guadix, todavía acompaña al emperador en la empresa de Túnez (1535-1536). Presenció su coronación en Roma y predicó en el funeral de la emperatriz (Toledo, 1538). Falleció en Mondoñedo, de cuya diócesis había sido nombrado obispo.

miércoles, 22 de julio de 2020

ÁNGEL GANIVET




CÍNOPE & HÍPOPE


 Hijo de un molinero con dos casas y una huerta en Granada, quedó huérfano de padre muy pronto, como Unamuno. Un accidente estuvo a punto de costarle una pierna. La larguísima convalescencia le volvió infatigable lector y dependiente de los brazos de su madre durante diez años. Por ello comenzó tarde sus estudios, pero se doctoró con la máxima nota y una tesis sobre La importancia de la lengua sánscrita (1889). Antes, Nicolás Salmerón se opuso a la defensa de España filosófica contemporánea. En esta obrita el joven Ganivet lamentaba la falta de “ideas madres” que pudieran guiarle en el océano de la vida. Por entonces el krausismo tomaba tintes positivistas, enfrentado al neotomismo intransigente. El autor echaba en falta una filosofía clara y antropocéntrica.

lunes, 29 de junio de 2020

MODALIDADES Y LEIBNIZ


MODALIDADES ALÉTICAS

Representación y Modos de aseverar

Ser se dice de muchas maneras y hay diversos modos de ser. El español distingue un modo de ser provisional al usar “estar”, pues no es lo mismo “estar enfermo” que “ser enfermo”. Para el diccionario, la modalidad es una actitud del hablante en relación al contenido de lo que comunica. La gramática reconoce seis modalidades de oración: enunciativa, interrogativa, exclamativa, exhortativa, desiderativa y dubitativa.

En principio, cuando uno pregunta (¿qué hora es?), exclama (¡Ay!), exhorta (¡porfa!), expresa un deseo (¡ojalá llueva!) o duda (“tal vez venga”), no asevera. Aseverar es enunciar por lo menos una proposición con significado y sentido (“nieva”), es decir, una frase interpretable dentro de un contexto semántico y susceptible de ser verdadera o falsa. Es por tanto la modalidad gramatical enunciativa la que interesa sobre todo al científico, al filósofo y al lógico.

lunes, 8 de junio de 2020

NATURALEZA Y VIRTUD


Quot homines, tot sententiae: Fortuna


Naturaleza y Virtud en la Nueva Filosofía de Oliva Sabuco

La Nueva Filosofía de la Naturaleza del Hombre… (1587) se publicó dedicada a Felipe II con estas palabras: Tempore Regis sapientis virtus, non coeca fortuna dominatur. O sea, en el tiempo de un rey sabio no triunfa la ciega fortuna, sino la virtud.

La Ciega Fortuna, la Moira, el Ananké (Necesidad), el Hado, el Fatum, la Providencia, el Sino o el Destino son nombres que nuestra tradición cultural ha dado al orden causal, sagrado o no, pagano o cristiano, que sacude la existencia del humano sin que podamos evitarlo. Nadie escapa a su destino si éste está escrito allá arriba, en el orden de los astros o en el designio de un Dios que lo ve todo, lo puede todo, lo decide todo.

lunes, 1 de junio de 2020

OCKAM Y BARCIA. Omnipotencia y panteísmo



Umberto Eco creó la figura del monje investigador

de su célebre novela El Nombre de la Rosa
a partir de la personalidad histórica y filosófica
de Guillermo de Ockam, la cual inspiró
la excelente película de Jean-Jacques Annaud (1986)

Metafísica y teología


Las marcas fronterizas entre metafísica y teología son a veces borrosas, como entre el dios (noûs) de Jenófanes y el Ser de Parménides, que pueden pensarse como principios análogos. De la idea que tenemos de Dios puede deducirse un orden real, y al revés, de la experiencia de los entes contingentes, objeto de nuestra experiencia, podemos inferir un cierto concepto de lo divino, como en el caso de las famosas Vías tomistas. 

La teología de Ockam acentuaba la dimensión todopoderosa del creador del orden cósmico, y esta idea es fundamental en su ataque al realismo de las ideas universales, es decir a la concepción de que las ideas pueden existir a parte rei, al margen de las cosas…